Guesthouses recomendadas

  • Ideal Pansiyon - Fethiye
  • Your House Guesthouse - Chiang Mai
  • New Siam II - Kao San Road, Bangkok
  • Traete tu tienda - Sri Lanka
  • Oasis Guesthouse - Chinatown, Kuala Lumpur
  • Garden Village - Siam Reap
  • George's Guesthouse (o muchas otras) - Sagada, Mt. Province
  • Uyami's Greenview Lodge - Banaue, Ifugao
  • Blue Bamboo - Sabang, Palawan
  • Aniceto's Pension - Puerto Princesa, Palawan
  • Friendly's Guesthouse - Manila
  • Mountain View Inn - McLeod Ganj, Himachal Pradesh
  • Cosy's Guesthouse - Jodhpur, Rajastán
  • Chitra Khata - Jaipur, Rajastán
  • Shree Palace - Pushkar, Rajastán
  • Valentine Inn - Wadi Musa, Petra
  • Cliff Hostel - Ammán
  • ChillOut Cengo - Beyoglu, Istanbul
  • Mavi Guesthouse - Sultanahmet, Istanbul

Visitantes...

que llegan de...

Con la tecnología de Blogger.
Mostrando entradas con la etiqueta Sobreviviendo en.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sobreviviendo en.... Mostrar todas las entradas
viernes, enero 21, 2011

La insigne, muy noble y siempre leal ciudad de...


No importa cuan larga sea la procesión, esta siempre terminará en la iglesia.
Proverbio filipino

...Manila. Antes de la hora prevista, tras alrededor de 24 horas de viaje desde que me monté en el Eskisehir Express destino Istanbul, pisé tierra donde nuestros mismos colonizadores lo hicieron siglos antes, en nuestro caso, para seguir estando ahí. Calor típico del sudeste asiático, y con el petate a la espalda, sabía desde un principio que esta llegada primera aproximación a la capital iba a ser muy sencilla, esta vez me lo traía estudiado, lo que no evitó que me clavaran 5 euros por un viaje que debería haber rondado el 1'5. Pero no pasa nada, salvo que las Filipinas es sensiblemente más caro, o caro de cojolnes, comparado con el resto de paises que se situan por esas zonas del globo. También es totalmente diferente, gracias a nuestro antiguo afán de extender las "bondades" del cristianismo a base de cruz -de golpes con ella.

Rumbo a Malate, donde se encuentra el llamado backpacker HQ, pero también la zona de turismo sexual y la extensa comunidad gay de Manila. Allí directo a Friendly's Guesthouse, lo que deberían ser todas, café y te gratis, cocina a tu disposición, muchísimo ambiente y muchas opciones para el mochilero solitario. Es imposible salir de allí sin conocer a gente. Cada viernes, una BYO - BBQ (bring your own meat barbeque) y los sábados, y esto sí ralla lo delirante, vino gratis con comida desde las seis de la tarde hasta que la voracidad de los presentes acabe con ello. Justo enfrente hay otra que también es altamente recomendada, más tranquila, sin vino gratis y con mejores habitaciones -yo, como siempre que puedo, al dorm- de nombre Malate Inn (creo recordar), pero que es imposible de no ver.

Poco os puedo contar de Manila dado que me pasé los dos días que estuve de fiesta y cháchara, pero si unas breves indicaciones. Bajando la calle llegaréis al Robinson's Place, que es un centro comercial gigantesco donde podréis comprar de todo, encontrar todas las marcas que os plazcan, todos los fast food que ansiéis más muchos más, y un supermercado perfecto para utilizar luego la cocina de la guesthouse. El alcohol aquí es más barato que el agua, y un paquete de Marlboro cuesta entre los 33 y los 40 pesos, es decir, de 50 a 60 céntimos de euro. Para comer barato, cosa relativamente complicada en este país -no os penséis que es como España, en comparación con las bondades culinarias de la India o Tailandia, por ejemplo-, un par de consejos. El restaurante/bar justo enfrente a Friendly's tiene la cerveza a precios de risa, y la comida no está mal por el precio. A su lado, un pequeño puesto de hamburguesas donde dos dobles te cuestan 30 pesos saciarán vuestros despertares más hambrientos. Pasad de lo que os digan los de allí y para comer algo más, andad hasta la Remedios Square, que es una glorieta con mucha vida local, y en la calle de la izquiera encontraréis un típico tugurio filipino donde los pinchos a la barbacoa cuestan la mitad que en el que os dirán en la guesthouse, y dos tazones de arroz, uno de lentejas y calamares en su tinta salen por 58 pesos. Y eso es una ganga. Aún así, para comer, este no es el país.

Y poco más, espero resistir la tentación que sobrevendrá mañana a la noche con la llegada de los turcos de irme de fiesta y poder levantarme a una hora decente para dar una vuelta por alguno de los barrios de la ciudad. Pecaré de turista, y me dirigiré a Intramuros y el Fuerte Santiago, habrá que dejar para la siguiente venida el barrio chino con su más que atractivo cementerio. La siguiente entrada, mis desventuras en Palawan.
martes, octubre 19, 2010

Sobreviviendo en... Delhi

Pensar: Proceso de superviviencia, condicionante. Para sobrevivir, nos vemos obligados a pensar
Jiddu Krishnamurti


Esta entrada estaba escrita, cómo la de Petra, antes de la anterior.

Amigos aventureros, en Delhi no se sobrevive. De Dehli se huye a la mínima oportunidad, así que no voy a explayarme en esta entrada como hice en Ammán, o como pretendo hacer en las futuras capitales y/o ciudades hub de mi viaje pero, aunque os debería dejar a merced de la Lonely y su infinita sabiduría, con eso de sentirme proveedor de un servicio que espero que alguno de vosotros use en un breve espacio temporal.

Podéis introducir dos cartones de tabaco en India, e imagino que también alcohol, pero llegando desde Ammán no había demasiada opción, así que, lamentablemente para mis pulmones, escogí los fumables. Si no queréis ser víctimas de gran estafa legal de este siglo –las casas de cambio de los aeropuertos-, llegad bien provistos de una Visa. Y digo Visa, no Mastercard, en cuyo caso –mi caso-, Thomas Cook estará dispuesto a ayudaros. Por el dinero que le estáis dando bien podría él mismo arrodillarse y haceros un favor.

En el mismo aeropuerto tenéis que ir directos con vuestras recién estrenadas rupias (Rs) (todos los billetes tienen a Gandhi) al Pre-paid taxi booth. Allí –haced trampa- por 300 Rs os darán un papel con el que el taxista del aeropuerto os llevará al punto seleccionado sin tener que regatear ni pagar un precio exorbitado. Id solos con vuestra mochila, luego compartid los gastos. La dirección, Main Bazaar, PaharGanj.

Y una vez ya en el meollo de Delhi, buscaos la vida con el hostal, mucho mejor para vuestra economía si podéis compartir habitación. Un buen consejo es tener algún hostal reservado de antemano, aún sin tenerlo la oferta es tan amplia que no tendréis problema. Negociad siempre el precio, es raro que no podáis bajar al menos 50 Rs; los precios dependen de la temporada, si llegáis sobre diciembre vais a poder vivir aún más barato.

Consejo, decidle al taxista el nombre de un hostal, por ejemplo, Namaskar, aunque ni siquiera pretendáis quedaros allí, y manteneos inflexibles. Da igual lo que os diga, las llamadas que haga, que os deje en la puerta ANTES de darle el papel, sin el cual no cobra, y siempre decid que ya tenéis reserva. Una vez que os movéis con el booth no es común tener ese problema, pero las comisiones siempre son las comisiones.

Y bienvenidos al infierno, mi consejo, no más de 2/3 días, hasta os lo pido por favor, y la única parada obligatoria el primer día de vuestra estancia es la International Tourist Bureau, en la primera planta de la New Delhi Railway Station, o lo que es lo mismo, la Estación de tren de Nueva Delhi, en frente de PaharGanj. No hagáis caso a nadie que os diga cualquier otra cosa referente a cómo obtener vuestros billetes de tren, esa oficina funciona sólo para vosotros, de una forma extremadamente efectiva, eficiente, agradable y rápida. Una vez allí, a ser preferible antes, escoged destino, comprad el ticket, y entonces sí, sabiéndoos ya fuera de la urbe, podréis disfrutar ese día o dos de lo que la capital tiene que ofreceros. Siguiente entrada, mis días delhirantes.

martes, octubre 05, 2010

Sobreviviendo en... Ammán

Comer bien, dormir bien, ir a donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad.
Jules Renard

Estamos de estreno. No va a ser habitual (creo) tanta actividad blogística, pero es que Ammán es ciertamente una capital cara y sin una apasionante vida nocturna. Al turrón. Esta sección tratará de daros las mejores indicaciones de lo que hacer al pisar por primera vez suelo desconocido, para que no os entre el pánico y/u os convirtáis en protagonistas de las risas de algún taxista estafador con sus amigos. Donde ir, donde dormir, qué comer. Será una guía básica para vuestros primeros momentos en el lugar en cuestión, aquí no hablaré de qué visitar ni pretendo que sean unas directrices rígidas. Para cosas así ya teneis vuestras Lonely Planet sabiamente descargadas desde el link que os proporcioné en la segunda entrada. Empezamos.

Yo llegué a Ammán vía avión, para una llegada terrestre desde las fronteras os buscaréis la vida o el autobús. Al llegar al aeropuerto Reina Alia os tendréis que sacar el visado en caso de que no lo traigáis (lo cual es recomendable ya que es más barato que hacerlo en una embajada, al menos en el caso de la española) por 10 dinares (de ahora en adelante JD); esto mismo se puede hacer en cualquier frontera terrestre, a excepción de la de Israel, si entráis por ahí si que lo necesitáis de antemano; no hay ATM en el aeropuerto, así que tendréis que cambiar vuestros euros o dólares allí. Cambiad lo mínimo en cualquier aeropuerto del mundo. Yo cambié 20 € por 17 JD (18.4, la comisión del cambista fueron esos 1.4).

Una vez a bien con los policias fronterizos, moveos hasta la terminal de salidas y cojed el bus amarillo -sale cada hora en punto- dirección a Dwar al-Sabr, 7º círculo. Todo el mundo habla inglés aquí en Jordania, así que no os preocupéis por eso. Cuesta 3 JD, y el viaje dura aproxidamente 40 minutos.

Bajaos en el 7º círculo y coged un taxi -blanco o amarillo, nunca plateado, son los VIP- dirección Jabbal Ammam/shara al-Rainbow, o lo que es lo mismo, Rainbow Street. Es una calle llena de vida con multitud de cafés y tiendecillas, se puede decir que es una especie de centro. En este momento os encontráis ya en el 1º círculo. Allí os recomiendo seguir las direcciones que Fares me indicó a mi, ir directamente al Books@Café, un lugar espléndido y tampoco excesivamente caro -Iced coffee 2.5 JD, cerveza de barril (en casablanca grande) 5 JD- el dueño, Masiad, os ayudará sin problemas. Y bienvenidos a Ammán.

Para comer, más o menos por la mitad de Rainbow st. hay un pequeño lugar de falafel sandwich maravilloso. Pan tostado con falafel, hummus, tomate y pepinillo por unos 0.60 JD. Adiós, querido tantuni, Arabia te ha ganado. Claro está que luego os moveréis por ahí y descubriréis más sitios, esto es sólo un appetizer. Una botella de agua fría de 1.5 litros cuesta 0.35 JD en cualquier tienda. Y creedme, la necesitaréis. En el propio café que os he dicho tienen buena comida occidental a buen precio.

Y ahora lo importante, dónde dormir. Desde Rainbow st. dirigíos a Downtown, preguntad a cualquier local, os ayudará sin problemas, o simplemente en el propio café, no son ni 10 minutos andando. Ahí hay una amplia oferta de hostales, pero no os fiéis de la recomendación del autor de la Lonely y poned rumbo directo al Cliff Hotel. Y depende de lo exquisitos que me seáis -espero que poco-, pero yo he escogido dormir en el tejado sobre un colchón -está cubierto con una lona, aún así, es Jordania- con ducha includa por unos míseros 3 JD, y hay wifi gratuito. La noche anterior, mi primera noche, tras esperar y esperar la respuesta de la couchsurfer, me fuí directamente al Palace Hotel, allí habitación simple -tiene dos camas- con baño comunal y desayuno, que sólo sirve para darte energía al despertar, sin internet gratuito, 12 JD. Nunca más. Pero bueno, me he llevado algo maravilloso de allí, la pegatina de un quesito Panda. Si no habéis visto el anuncio, hacedlo, es una maravilla de la publicidad moderna.

Y mañana, a las 6 am, salgo en busca del autobús a Petra.